Puesto García, a 40 grados de calor y sin agua para consumo humano

Las familias de Puesto García están a merced del calor, la deshidratación y enfermedades provocadas por la carencia de agua tratada para el consumo humano. ¿Las causas? Contaminación de sus ríos, pozos y la ausencia de redes de agua potable, especialmente en las zonas más alejadas.

El aire caliente se siente en la piel y parece entrar hasta los pulmones.  La sensación de deshidratación puede llegar a ser sofocante y el termómetro fácilmente marca los 40º C.

Así se vive en Puesto García, una pequeña localidad de Villa Montes, Tarija. Sus pobladores soportan el calor del “infierno verde” (como se conoce a esta región del Chaco boliviano) con agua potable escasa o contaminada.

Mujeres del Centro NANUM en Puesto García, Villa Montes. Foto: Mijail Miranda

Las fuentes de agua que salen de la serranía del Aguaragüe, específicamente de la quebrada del Tarairí, son las que proveen agua a las familias de Puesto García.

Sin embargo, estos recursos hídricos son insuficientes para abastecer a la comunidad y llegan contaminados.

Para los habitantes de Puesto García, esta carencia tiene dos causas principales: falta de infraestructura y de voluntad por parte de las autoridades.

«Agua potable o agua apta para el consumo humano es como se le dice al agua que puede ser consumida, sin restricción, para beber o preparar alimentos.»

Falta de lluvias y contaminación del agua potable

La excesiva deforestación provocada por las industrias ganaderas y madereras, por ejemplo, altera los ciclos del agua. Esta alteración provoca falta de lluvias y extensos periodos de sequía.

Estos fenómenos, combinados, provocan una reducción de los afluentes y dejan con una dotación de agua inestable e insuficiente a más de 200 familias que viven en Puesto García.

Otro de los problemas identificados por mujeres y hombres del Centro NANUM en Puesto García tiene que ver con los filtros que se usan para la toma de agua en la fuente.

Participantes del taller de capacitación de la Revista Muy Waso en Puesto García. Foto: Mijail Miranda

Según un proyecto de gestión de la cuenca del río Pilcomayo (2005), estos filtros se tapan con facilidad debido a la falta de árboles, la erosión de los suelos provocada por la ganadería o por un exceso de residuos sólidos (basura u otro tipo de desechos).

Es decir, los niños, jóvenes, adultos y ancianos de Puesto García están expuestos a enfermedades propias del consumo de agua no apta para el consumo humano.

Según datos de Unicef, cerca de 1.000 niños mueren todos los días en el mundo afectados por enfermedades diarreicas asociadas con el consumo de agua contaminada (incluso si es potabilizada) y problemas de saneamiento básico deficiente.

Además, se estima que cada año se pierden 443 millones de días escolares en todo el mundo, debido a enfermedades relacionadas con la falta de agua potable.

Agua en Puesto García: más lejos, más inaccesible

Las zonas alejadas de la toma de agua en Puesto García son las más afectadas por el racionamiento de agua.

Las mujeres del Centro NANUM explican que el bombeo de la toma de agua muchas veces abastece solamente a las personas que viven «en el centro».

Pobladores de Puesto García durante un taller de capacitación de la Revista Muy Waso. Foto: Michelle Nogales

Esto significa que algunos pasan unos pocos días sin agua, mientras que otros soportan incluso semanas sin provisión.

Acceder a agua potable es tan importante para la vida y la salud de las personas que la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció de forma explícita el derecho humano al agua y al saneamiento.

En Bolivia, el acceso al agua es un derecho humano fundamental y está reconocido así en el artículo 16 de la Constitución Política del Estado (CPE):

«Toda persona tiene derecho al agua y a la alimentación.»

Además, el artículo 20 de la CPE dice que:

«Toda persona tiene derecho al acceso universal y equitativo a los servicios básicos de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, postal y telecomunicaciones.»

Agua potable, una responsabilidad del Estado

Pero hablar del acceso al agua no implica únicamente tener el recurso. El Estado, a través de sus distintos niveles de gobierno, debe invertir en garantizar que su dotación cumpla con los estándares para el consumo diario, cocina e higiene.

Variación histórica 2017-2021 del presupuesto municipal de Villa Montes. Gráfica: Fundación Jubileo

En el caso del municipio de Villa Montes, su presupuesto 2021 tenía un techo de 119,5 millones de bolivianos. El 74% de estos recursos está destinado a «gasto corriente». El restante esta destinado a «proyectos de inversión» (26%).

Entre ellos se encuentra la partida de “saneamiento básico” (Villa Montes no cuenta con una específica para agua potable). Este es el que tiene un mayor porcentaje de inversión con casi 18 millones de bolivianos (16,18%).

Comparativa de Gastos Corrientes y Proyectos de Inversión en el presupuesto 2021 de Villa Montes. Gráfica: Fundación Jubileo

Estos datos fueron recabados por la Fundación Jubileo, con información del Presupuesto General del Estado Plurinacional.

Pese a estas cifras, las familias de comunidades como Puesto García aún sienten la falta de agua potable desde hace demasiados años. Este es un problema con el que se enfrentan día a día y demandan respuestas concretas.


Este reportaje fue elaborado por los participantes del taller de formación en periodismo digital con perspectiva medioambiental de la Revista Muy Waso en Puesto García: Elsa Cáceres, Carlos Castillo, Ma. Elizabeth Pacheco, Belinda Martínez, Santos Lázaro, Juan Carlos Ortega, Horacio Cruz, Paulina Gutiérrez, María Rueda, Cira Sánchez, Inés Romero, Rosy Yoli Castillo y Edelmira Fernández.
Estos talleres son parte del proyecto “Explorando y reorientando narrativas sobre el cambio Climático en el Gran Chaco”, desarrollados en alianza y con el apoyo de Voces para la Acción Climática Justa, a través de la Fundación AVINA en Bolivia.
Las capacitaciones se dictaron con el apoyo y la coordinación de los centros «NANUM, Mujeres Conectadas» de la Fundación Nativa Bolivia.
«NANUM, Mujeres Conectadas» es un proyecto trinacional que busca «promover el rol de las mujeres como agentes de cambio en el acceso y la adopción de soluciones disruptivas» en el Gran Chaco.
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