¿Quiénes ganan con la caída de Rodrigo Paz?
En el escenario local, son los mismos políticos de derecha los que revolotean alrededor de Rodrigo Paz como aves de carroña.
Bolivia vive más de tres semanas de protestas sociales. Dentro del escenario político ya no hay solamente actores internos, el conflicto adquirió un caracter regional y los intereses que se juegan van más allá de las dicotomías locales.
Detrás de los conflictos hay personajes opacos aguardando por capitalizar la crisis boliviana, a través de agendas extremistas.
Con la arremetida de Rodrigo Paz en contra de Gustavo Petro se confirma que en Bolivia está en juego mucho más que una crisis local.
La desmedida respuesta diplomática de un presidente acorralado por las protestas, en un intento por desviar la atención fuera del núcleo del conflicto y de la incapacidad de su gobierno para dialogar, sucede horas después de que Estados Unidos “entró al chat”.
Y pocos días después de que todo el bloque de gobiernos trumpistas en América Latina respaldara al gobierno de Paz, inmiscuyéndose en la política boliviana. En Bolivia también se disputa el horizonte de una narrativa regional, una pugna frente al militarismo continental que se pretende instalar.
En el escenario local, son los mismos políticos de derecha los que revolotean alrededor de Rodrigo Paz como aves de carroña, instalando discursos de odio, narrativas racistas y agendas que pretenden concentrar no solo poder económico, sino también poder político.
