El siglo de las mujeres: ¿cómo imaginas una sociedad feminista?

¿Cómo imaginas una sociedad feminista? Algunos proyectos desarrollados de El siglo de las mujeres nos invitan a hacernos esta pregunta. Siempre con la mirada puesta en la construcción de una utopía feminista.

Quienes lanzan esta pregunta medular sobre el cómo imaginamos una sociedad feminista son las integrantes del colectivo chileno LasTesis. Hace un par de años, ellas se hicieron mundialmente conocidas por la performance coral subversiva Un violador en tu camino.

Su trabajo, como activistas y artistas, tejió una red de réplicas en varios países cargadas de valor simbólico por la universalidad de su lenguaje.

El reciente 8 de marzo ellas mismas, LasTesis, participaron del foro El siglo de las mujeres en La Paz. El evento fue parte de un proyecto regional impulsado por el Goethe Institut.

Durante el encuentro se presentaron los resultados de la fase de intervenciones de El siglo de las mujeres en distintos países. Esta reunión fue el punto de encuentro después de un año de intercambios virtuales y de implementación de proyectos interdisciplinarios.

El proyecto y el intercambio

Daffne Valdés, Paula Stange, Malu Valerio y Yola Mamani (izq. a der.) durante el encuentro de El siglo de las mujeres en La Paz, Bolivia. Foto: Fátima Choque

LasTesis hablaron de su proyecto Estrategias interdisciplinarias para la visibilización de la precarización del trabajo doméstico y la vida social de las mujeres. En este caso, el objetivo principal fue reconocer los méritos de la mujer en la política, la sociedad y la cultura.

Las participantes de esta propuesta fueron Paula Cometa y Daffne Valdés, representando al colectivo LasTesis. La artista visual y activista Malu Valerio (Venezuela), además de  la radialista y activista feminista Yola Mamani. La periodista feminista Sonja Eismann (Alemania) completó el equipo.

Un texto de Silvia Federici sirvió como detonante para iniciar el intercambio de experiencias. Las cuatro panelistas plantearon una serie de preguntas y acciones para encarar una transformación feminista desde la praxis.

Grandes temas como el trabajo doméstico no remunerado, la salud y la educación feminista fueron el cimiento de la discusión y el desarrollo del proyecto. En su conjunto, cuestiones indispensables para abordar las utopías feministas.

La toma del espacio público

Este tópico fue el nodo común entre las reflexiones de las cuatro panelistas.

El planteamiento de LasTesis, en Chile, consistió en pensar de forma colectiva otros futuros posibles, imaginarios. La intervención se concretó a través de pegatinas, a manera de palimpsestos, ubicadas estratégicamente por el espacio urbano. Todas ellas llevaban la pregunta: ¿cómo imaginas una sociedad feminista?

Esta interpelación, a manera de provocación urbana, funcionó como un dispositivo de reflexión común. Asimismo, transgredió espacios con una fuerte carga simbólica en la cotidianidad y la vida política de los chilenos: la Armada, los tribunales, el Congreso, entre otros.

Esta intervención se potenció con la producción de un archivo digital que recopiló las respuestas realizadas a través de un formulario en línea. En este registro se instalaron utopías, pero también posibles realidades muy concretas.

La idea de estas intervenciones fue generar comunidad, imaginar lineamientos de lo que buscamos como sociedad.

De las ideas a las calles

De una forma similar, la artista visual Malu Valerio compartió la intervención que realizó en Venezuela. Ella estuvo enfocada en un proceso de hacerse preguntas sobre utopías propias, como compañeras feministas.

En el proceso participaron activistas de distintas áreas. Ambientalistas, indigenistas y obreras usaron las respuestas sobre sus utopías para crear collages.

Estas imágenes, como en la experiencia de LasTesis en Chile, también intervinieron las paredes de espacios públicos estratégicos.

De esta forma, la memoria individual se hizo parte de la experiencia cotidiana colectiva. Esos muros, que contienen pedazos de sus cuerpos y sueños, se convierten en manifiestos hacia el futuro.

La calle es, para una activista, un campo de batalla, ese espacio donde el encuentro puede generar resistencia, represión o una reacción del conservadurismo más hostil que vivimos día a día.

Las consignas «ya no son solo feministas?

La radialista y activista boliviana Yola Mamani fue parte del proyecto con una bitácora de la Gran Marcha Nacional de las Mujeres, convocada el 31 de enero desde El Alto.

La bitácora lleva el provocador nombre de Las consignas feministas ya no son solo de feministas.

Yola Mamani presentó su experiencia en esta movilización que exigió justicia para las mujeres bolivianas. La protesta convocó a miles de personas en contra de feminicidios, violaciones, corrupción judicial y policial.

Esta causa, articuló a una gran diversidad de personas de distintas procedencias étnicas, etarias, con militancia feminista o sin ella.

Según Judith Butler, en Cuerpos aliados y lucha política. Hacia una teoría performativa de la asamblea, “en la calle los cuerpos reorganizan el espacio de aparición con el fin de impugnar y anular las formas existentes de la legitimidad política”.

Dentro de esta lógica, es posible reclamar el espacio público como un espacio legítimo para que la memoria tome el presente y configure el futuro. Para que las provocaciones e interpelaciones que se dejan en la sociedad sirvan para generar un tejido que puede estar en contacto con las aspiraciones de personas que demandan una sociedad más justa.

La protesta social es una reacción ante la precarización de nuestros cuerpos y nuestras existencias. Gracias a ella se tejen redes para configurar territorios donde esa sociedad feminista imaginada surge como una revolución permanente.

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