Mujeres raquetbolistas en Bolivia: resistencia frente al abandono estatal

Imagen referencial de raquetbolistas en Bolivia

Photo by Wilfred Iven on StockSnap

El ráquetbol ofrece a Bolivia triunfos de manera casi constante. Pero estos logros son opacados por el futbolcentrismo y su avalancha de fracasos.

Angélica Barrios es una multicampeona boliviana que representa al país en certámenes internacionales de alto nivel. Sin importar que este deporte reciba poco o nada de apoyo estatal.

Angélica Barrios tiene unos reflejos a prueba de todo y la capacidad de decidir su próximo golpe en fracciones de segundo. Luego de una hora y media de juego remontó un partido que todos creían perdido. Así se llevó una medalla de oro para Bolivia. Un sueño que tenía pendiente desde hace dos años.

Dos bolivianas protagonizaron esta final histórica en la rama femenina del Panamericano de Ráquetbol 2022. El encuentro se jugó el 14 de abril. Angélica representó a Bolivia y María José Vargas a Argentina.

María José dejó de competir con los colores de Bolivia por falta de oportunidades y apoyo económico.


“Tengo sueños en el ráquetbol que espero cumplir. Pero mi sueño más grande es ser una buena profesional en el área de la salud (…). El ráquetbol para mí es (cosa de) un par de años más”, cuenta Angélica en esta entrevista.

Angélica confirmó que en Bolivia no se puede vivir del deporte.

Hacer una carrera profesional representa costos considerables. Algunos raquetbolistas precisan que se requiere invertir hasta 2,500 dólares antes de competir en un torneo.

La semana pasada, la campeona panamericana dio un raquetazo contundente al oportunismo del Gobierno, debido al uso de su imagen y sus logros personales en una publicación institucional.

Angélica, en ese contexto, denunció que no recibió apoyo ni respuestas desde el Viceministerio de Deportes cuando solicitó apoyo. Esta cartera de Gobierno no eliminó las imágenes observadas por Angélica.

El abandono estatal 

Una generación dorada de raquetbolistas bolivianxs naufraga debido al abandono estatal y la falta de inversión en su desarrollo.

Como muestra, el Gobierno redujo el presupuesto de 38 millones de bolivianos para el deporte en 2020 a solo 3,8 millones en 2021. Un monto que representa siete veces menos de lo que se gasta, por año, en el uso y mantenimiento del avión presidencial.

Según la rendición de cuentas del Ministerio de Salud y Deportes del 2021, existen únicamente tres programas de apoyo directo a deportistas de alto rendimiento.

El Programa Tunkas benefició a 27 deportistas. El Programa de Desarrollo de Deporte Competitivo (Prodecom) apoyó a 113 deportistas con un presupuesto realmente bajo.

Finalmente, el Viceministerio de Deportes colaboró con la preparación e indumentaria a la Selección Nacional de Baloncesto.

La suma de los tres programas representa un poco más de 800 mil bolivianos. Esto representa el 8% de lo que se gasta en uno de los contratos anuales destinados a  la “Transmisión Televisiva de Eventos de Gestión Gubernamental” en medios masivos durante 2021. Y es el 0.5% de lo que pagó el Gobierno por publicidad durante el mismo año.

En mayo de 2021, la viceministra de Deportes, Cielo Veizaga, aseguró que Bs 2 millones serían destinados a los deportistas. Los escenarios deportivos recibirán Bs 1,8 millones. Su rendición de cuentas demuestra lo contrario.

La fuerza de las mujeres raquetbolistas en Bolivia

A pesar de los obstáculos y vestir las camisetas de otros países, las raquetbolistas bolivianas brillan en el ranking de la Liga Profesional Femenina de Ráquetbol y en el Ranking Mundial de Ráquetbol Femenino (2021).

La boliviana que representa a Argentina, María José Vargas, ocupa el tercer lugar en ambos rankings, a unos pasos de la mejor del mundo: Paola Longoria.

Angelica Barrios ocupa el top cinco en la Liga Profesional y el puesto número 15 en el Ranking Mundial, colocando el nombre de Bolivia en los primeros puestos.

Le siguen las bolivianas Natalia Méndez (representando a Argentina), Brenda Laime (Colombia), Valeria Centellas (Argentina) y Adriana Riveros (Colombia), entre otras deportistas sobresalientes.

Enfrentar el futbolcentrismo

 En un país que desde hace casi tres décadas sólo acumula fracasos en el fútbol, el ráquetbol resiste a la indiferencia del Estado, los medios y la ciudadanía.

Un análisis comparativo de la cobertura mediática nacional de la final del ráquetbol Panamericano y el partido de Bolivia contra Chile para las eliminatorias de Qatar 2022 registró 26 notas en cuatro medios de comunicación.

17 notas se refirieron al partido contra Chile, donde Bolivia perdió la clasificación. Solo nueve de ellas cubrieron la final y la victoria de Angélica Barrios y Conrado Moscoso en el Panamericano.

El interés por disciplinas distintas al fútbol, y sus campeonxs, provoca indiferencia en la agenda pública.

“El apoyo no es del todo bueno (en el ráquetbol), estamos centrados en el fútbol”, confirmó Conrado Moscoso, uno de los diez mejores raquetbolistas del mundo, en una entrevista al diario Correo del Sur.

Advirtió que de no recibir apoyo en el país optará por competir representando a Argentina.

La fuga de talentos

El ráquetbol es un deporte que no cuenta con el apoyo necesario del Estado ni el interés de la ciudadanía. Pero sigue cosechando éxitos de la mano de una generación de campeonas y campeones que atraen las miradas de países vecinos.

Hasta la fecha 11 deportistas juegan en el extranjero por mejores condiciones de trabajo y apoyo económico y psicológico.

Por ejemplo, Camila Rivero es una cochabambina que fue campeona nacional a los 16 años. Luego aceptó un ofrecimiento de Colombia para representarlo. Ese país le dio todo lo que no recibió en Bolivia.

En tanto, Angélica Barrios tiene la esperanza de que las condiciones para los deportistas mejoren. Además, desea continuar avanzando con la camiseta tricolor.

La campeona Panamericana 2022  

Angélica Barrios conquistó de niña su primera victoria cuando le ganó a su hermano en un torneo infantil de ráquetbol. Allí descubrió su pasión por “tirarse en la cancha para tratar de alcanzar una pelota”.

Durante 10 años de carrera logró sobresalir a nivel nacional e internacional. Fue subcampeona mundial de 12 años en 2013, ganó plata y bronce en la Sub-14 del Panamericano en República Dominicana en 2015. Logró seis medallas entre oro, plata y bronce en el torneo de la Liga Profesional.

“El ráquetbol significa para mí ahorita una pasión enorme, creo que es algo que me ayudó a formar mi carácter (…). Significa entrega, dedicación y trabajo”

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